En un momento en el que la complejidad tecnológica crece a un ritmo sin precedentes, el Congreso ASLAN 2026, vuelve a situarse como uno de los principales puntos de encuentro para entender hacia dónde se dirige el ecosistema IT en España. En este contexto, conversamos con Overti, firma especializada en consultoría ITSM y ciberseguridad, para analizar los retos que hoy marcan la agenda de los líderes tecnológicos: inteligencia artificial, resiliencia frente a ciberataques, entornos multicloud y cumplimiento normativo europeo.
Gobernar el dato en la era de la IA
La irrupción de la Inteligencia Artificial no solo está acelerando la generación y circulación de datos, sino que está redefiniendo completamente su gestión. Más volumen, más velocidad y más dependencia implican también más exposición al riesgo.
Para Emiliano Fernández CEO de Overti, la respuesta pasa por un cambio de enfoque: integrar la seguridad desde el diseño.
“Ayudamos a las organizaciones a gobernar datos en entornos IA con ciberseguridad, ITSM y cumplimiento normativo (NIS2, ENS, ISO 42001/27001) desde el inicio.”
Este modelo se apoya en soluciones como Ivanti AEM (Autonomous Endpoint Management), que permiten descubrir activos, automatizar remediaciones y obtener visibilidad en tiempo real, todo ello integrado dentro de un ecosistema ITSM que garantiza el control completo del ciclo de vida del dato. El resultado es una gestión más inteligente, automatizada y alineada con el negocio.
De la ciberseguridad reactiva a la resiliencia operativa
El aumento de los ataques, especialmente el ransomware, ha dejado claro que la protección tradicional ya no es suficiente. La verdadera ventaja competitiva reside hoy en la capacidad de resistir, adaptarse y recuperarse.
Desde Overti lo resumen con claridad:
“La resiliencia real significa recuperación en horas, no en días, con las operaciones críticas funcionando sin interrupciones.”
Este enfoque implica anticipación. No se trata solo de proteger, sino de reducir la superficie de ataque, automatizar la respuesta y garantizar la continuidad mediante procesos orquestados desde ITSM. En este escenario, la ciberseguridad deja de ser una función técnica para convertirse en un habilitador estratégico del negocio.
Multicloud: el reto invisible de la visibilidad
A medida que las organizaciones adoptan entornos híbridos y multicloud, el principal desafío ya no es tecnológico, sino de control. La falta de visibilidad, las configuraciones erróneas y la fragmentación de las defensas generan un escenario donde el riesgo crece de forma silenciosa.
Overti identifica aquí uno de los grandes puntos críticos del mercado: la incapacidad de muchas empresas para tener una visión unificada de sus activos y datos.
La respuesta pasa por consolidar esa visibilidad, unificar la protección entre entornos y automatizar la recuperación. Solo así es posible reducir la complejidad operativa y garantizar una verdadera gobernanza del dato en escenarios distribuidos.
Regulación europea: de obligación a palanca estratégica
La llegada de normativas como NIS2 y DORA marca un punto de inflexión. El cumplimiento ya no es un requisito aislado, sino un componente estructural de la estrategia tecnológica.
“La estrategia de backup deja de ser técnica para convertirse en un pilar regulatorio.”
En este nuevo contexto, conceptos como backups inmutables, recuperación orquestada y trazabilidad total dejan de ser buenas prácticas para convertirse en exigencias clave. Pero, más allá del cumplimiento, representan también una oportunidad: reforzar la resiliencia, mejorar la confianza y posicionarse mejor en el mercado.
Tecnología con propósito: el posicionamiento de Overti
La presencia de Overti en ASLAN 2026 confirma una tendencia clara: las organizaciones ya no buscan proveedores, sino partners capaces de acompañarlas en un entorno cada vez más complejo.
El foco está en gobernar el dato, fortalecer la ciberseguridad, cumplir con la regulación y aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin comprometer la estabilidad del negocio.
En definitiva, el mensaje que emerge es contundente: no basta con adoptar tecnología. El verdadero diferencial está en cómo se gestiona.



